He tardado todo el verano en volver a actualizar por que tenía un caos mental, cuando me ponía a pensar en sobre que quería escribir todo tipo de ideas contradictorias empezaban a luchar por la supremacía en mi cerebro, hasta el punto en que parecía que me iba a estallar y decidía aparcar esos pensamientos. Al final hoy le he echado valor y he pensado, si explota que explote.
Recogiendo la temática habitual en este blog el titulo de esta entrada no puede coger por sorpresa a nadie, ya que prácticamente no hemos hecho otra cosa desde el principio de los tiempos que hablar de la sociedad, ya sea a titulo personal o contrastando opiniones a grandes rasgos. Muchas veces simplemente hemos usado la misma metáfora a lo largo de cinco párrafos solo para que entendáis que para nosotros hay dos tipos de personas, las que viven y las que esperan a morir, las águilas y los conejos, las personas y los espanta-pájaros. Los diversos monos que formamos parte de esta pequeña comuna mental hemos llegado a crear poesía, relatos, canciones y ensayos sobre todas estas mini-tesis que formulamos como si estuviésemos por encima del tiempo y tuviésemos la perspectiva más que necesaria para evaluar a todos los individuos y sus relaciones. Nosotros teníamos la respuesta.
Y cual era? Cuales eran los dos grandes bloques que yo en mi simiesca mente diferenciaba: Las metas. Las metas que se marcaban las personas a lo largo de su vida y su lucha por lograrlas era lo que hacía que esa persona valiese la pena, que mereciese vivir por esforzarse continuamente por lograr llevar a cabo sus sueños o por lo menos vivir en el intento. Todos los demás eran solo el resto de la sociedad, aquellos a quienes no podíamos ni imaginar que harían al llegar a casa, a los que no dudamos juzgar como amargados en ningún momento (Ojo aquí, paréntesis importante: este tipo de sujetos amargados que por no lograr o ni intentar nada viven de mala leche y lo pagan con sus vecinos, compañeros amigos o parejos son un espécimen real del cual no estoy renegando ahora, de echo las estadísticas avalan la existencia de estos individuos y nos avisa de que los encontraremos sobre todo en trabajos relacionados con la administración. Atentos cuando vayáis a hacienda, son gente peligrosamente borde en sus modos y palabras. Pero bien es cierto que todos somos dados ha generalizar y a extrapolar las situaciones). Lo que intento decir es que yo personalmente me creía mejor por "luchar" por lo que quería además poseer esa verdad!
Pero... ahora tengo dudas. No solo escribo esto por escribirlo, a modo de ensayo, dar que pensar, y fardar de habladurías una vez más; si no que de verdad, ya no sé que pensar. Y me vienen a la mente todos esos Trostskis y esos mesías en pijama que decían que nos habían lavado el cerebro y me jode (perdón) tener que darles la razón en determinados puntos.
Por que sinceramente mis queridos y "reducidos en número" lectores creo que nos la han colado, nos la han metido doblado, al final lo han conseguido, nos lo han vendido. Nos hemos creído el "sueño americano", y además lo hemos defendido como si nos ofendiese personalmente todo aquel que no estaba engatusado. Básicamente "el sueño americano" consiste en alcanzar unas metas sean cuales sean sin importar los medios institucionalizados para ello. Y es que nos lo hemos creído con toda la buena fe del mundo, veíamos "El Club de la Lucha" y pensábamos que solo hablaba del materialismo y la realización personal, pero no, lo es todo, es que nos estamos alienando (odio citar a Marx, así que vamos a pensar que "alienar" es un termino de Ridley Scott), nos estamos a despersonalizando. Hemos llegado a atacar al amor, a las parejas y a la amistad por ser obstáculos para alcanzar las metas propuestas. Todos nosotros estamos convencidos de que si hace falta huir del país para encontrar trabajo es lo que hay que hacer, por que lo que importa es cobrar mucho para poder comprar la televisión, el coche y el nórdico de diseño. O quizás haya que renunciar a todo el materialismo y a toda la sociedad y vivir dedicado a conseguir ser una estrella del rock. Pensaba que estos dos últimos ejemplos eran contrarios, pero son lo mismo, son la misma jodida cosa, o eso es lo que me está pareciendo entender últimamente.
Y sin embargo, como ya he escrito, sigo dudando, no doy por hecho que no sea bueno intentar cumplir ese famoso sueño, no sé que hay que rechazar y que hay que admitir, ya ni siquiera sé si los chicles nos lavan el cerebro... es que por no saber no sé si votar al PP o no votar a nadie y alentar al absentismo a mis compañeros. Merece la pena esforzarse o lo que merece la pena es aguantarse y tirar hacía adelante con lo que nos caiga por el camino por que lo que importa es ser feliz? Tengo la sensación de que el mismo concepto de tener metas en la vida están instauradas por algo ajeno a nosotros y cualquier cosa que nos propongamos ya está prevista para que sea lo que debes hacer. Quizás hasta los iluminnatti existen, y de verdad lo controlan todo y es todo parte de un gran plan maestro y cada una de los seres que pueblan la tierra son sus piezas de ajedrez, aunque puestos a admitir esa teoría es totalmente defendible que la fe cristiana, y somos todos piezas en un meticuloso juego del Señor. A lo mejor el Señor es un Ilumminatti...
Señor Mono Rosa
Nos definimos como artífices del pensamiento e ilusionistas natos, queremos mostrar eso que queda oculto en la experiencia de la vida para aunque solo sea liberarnos nosotros de esa carga
Mostrando entradas con la etiqueta actor espectador. Mostrar todas las entradas
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viernes, 21 de septiembre de 2012
miércoles, 31 de agosto de 2011
Mad World
Salgo a la calle y me viene a la cabeza el título de esta entrada.
Y es que a veces me avergüenzo de lo que veo a mi alrededor. A veces el mundo me da miedo, a veces me doy cuenta de que realmente no existe ese lugar en el mundo perfecto para vivir. Y no, no voy a argumentar toda esta parafernalia hablando de yonkis, putas ni politicos, si no de gente civilizada que va a su trabajo, esa gente de caras inexpresivas, mientras las gotas de lluvia resbalan por las varillas de su paraguas y miran con desprecio a cada individuo de vestimenta original que se cruzan.
Sería un dibujo pefecto para una novela gráfica, pero en la vida real, cuando vas hacia donde vas y te cruzas cada cinco pasos con esa escena, lo único que haces es maldecir sobre desconocidos ¿Por qué? Personalmente me encuentro de tan mala hostia ante esta situación por que me da la sensación de que esa gente no está haciendo lo que querría hacer, y estoy seguro de que a la mayoría de ellos lo que les pone nerviosos es que haya personas que lo intenten "en vano".
Me he encontrado con "amigos" que cuando les hablo de mis ilusiones y sueños se rien de mi en mi cara y cambian de tema, pero ese desprecio que fingen no es más que una mezcla corrosiva de envidia y miedo: envidia por no haberse dejado llevar por sus sueños, ya no tener el valor de enfrentarlos; y miedo, por que el simple intento te hace superior a esas personas. Pero no acaban de entenderlo.
Es mejor aceptar la derrota a priori y lucir máscara inexpresiva con orgullo de ser tan debil.
En cierto modo resulta divetido como los mediocres tachan de mediocres a sus antónimos, esa manera en la que es mejor ignorar el esfuerzo de otros, y premiar el de quienes ha logrado dar la espalda y dejarse llevar por lo más simple, no juzgo sus elecciones, si no que ellos juzgen las nuestras.
En cierto modo resulta triste, saber que nuestro esfuerzo nunca será recompensando a menos que alcanzemos una meta, que la gente que ya ha sido derrotada solo espere nuestra derrota con una sonrisa en los labios.
¿Estamos programados para sentir todo esto? Igual que los niños estan programados para sentirse felices el día de su cumpleaños.Supongo que en el fondo es la teoría del actor y el espectador:
Hay dos tipos de personas en el mundo, los actores, y los espectadores. Actores son aquellas personas que son las protagonistas de sus propias historias, que se esfuerzan por alcanzar unas metas y disfrutan como el mundo les contempla; y los espectadores, gente que solo vive su vida, ni espera nada de ella, ni piensa en su futuro. Naranja y yo hablamos de esto hace ya mucho tiempo solo que los clasificábamos en águilas y conejos, y la mayor distinción de esos "conejos" es que no nos podemos imaginar que hacen cuando llegan a casa. Me puedo imaginar a esos malditos conejos sin agallas esperando al día siguiente para continuar su
rutina, y que luego sean ellos los que se crean con derecho a juzgarnos.
Supongo que de ahí viene lo de actor / espectador. Es como en el cine, somos simples espectadores, y eso nos da el derecho de juzgar lo que se nos expone ¿No?. Supongo que quienes hemos decidido protagonizar nuestra vida tenemos un compromiso respecto a quién la contempla.
No deja de ser paradójico que esa gente inexpresiva que me rodea al salir a la calle sean los espectadores, piensa, ¿No te da esto fuerzas para ser el héroe de todos esos putos hipócritas?
En cierto modo resulta divertido, en cierto modo triste, agonizar por nuestros sueños merecerá la pena cuando cerremos la boca de nuestros jueces. Es duro aceptar tu responsabilidad cuando has decidido luchar, pero mientras aun miran con desprecio nuestra sombra tendrán que darse la vuelta para aceptar su envidia y su miedo: Envidia por no haberse dejado llevar por sus sueños. Miedo, por que tu simple intento te hace superior a esos conejos.
Y entonces la gente correrá en círculos.
El mundo está loco.
Y es que a veces me avergüenzo de lo que veo a mi alrededor. A veces el mundo me da miedo, a veces me doy cuenta de que realmente no existe ese lugar en el mundo perfecto para vivir. Y no, no voy a argumentar toda esta parafernalia hablando de yonkis, putas ni politicos, si no de gente civilizada que va a su trabajo, esa gente de caras inexpresivas, mientras las gotas de lluvia resbalan por las varillas de su paraguas y miran con desprecio a cada individuo de vestimenta original que se cruzan.
Sería un dibujo pefecto para una novela gráfica, pero en la vida real, cuando vas hacia donde vas y te cruzas cada cinco pasos con esa escena, lo único que haces es maldecir sobre desconocidos ¿Por qué? Personalmente me encuentro de tan mala hostia ante esta situación por que me da la sensación de que esa gente no está haciendo lo que querría hacer, y estoy seguro de que a la mayoría de ellos lo que les pone nerviosos es que haya personas que lo intenten "en vano".
Me he encontrado con "amigos" que cuando les hablo de mis ilusiones y sueños se rien de mi en mi cara y cambian de tema, pero ese desprecio que fingen no es más que una mezcla corrosiva de envidia y miedo: envidia por no haberse dejado llevar por sus sueños, ya no tener el valor de enfrentarlos; y miedo, por que el simple intento te hace superior a esas personas. Pero no acaban de entenderlo.
Es mejor aceptar la derrota a priori y lucir máscara inexpresiva con orgullo de ser tan debil.
En cierto modo resulta divetido como los mediocres tachan de mediocres a sus antónimos, esa manera en la que es mejor ignorar el esfuerzo de otros, y premiar el de quienes ha logrado dar la espalda y dejarse llevar por lo más simple, no juzgo sus elecciones, si no que ellos juzgen las nuestras.
En cierto modo resulta triste, saber que nuestro esfuerzo nunca será recompensando a menos que alcanzemos una meta, que la gente que ya ha sido derrotada solo espere nuestra derrota con una sonrisa en los labios.
¿Estamos programados para sentir todo esto? Igual que los niños estan programados para sentirse felices el día de su cumpleaños.Supongo que en el fondo es la teoría del actor y el espectador:
Hay dos tipos de personas en el mundo, los actores, y los espectadores. Actores son aquellas personas que son las protagonistas de sus propias historias, que se esfuerzan por alcanzar unas metas y disfrutan como el mundo les contempla; y los espectadores, gente que solo vive su vida, ni espera nada de ella, ni piensa en su futuro. Naranja y yo hablamos de esto hace ya mucho tiempo solo que los clasificábamos en águilas y conejos, y la mayor distinción de esos "conejos" es que no nos podemos imaginar que hacen cuando llegan a casa. Me puedo imaginar a esos malditos conejos sin agallas esperando al día siguiente para continuar su
rutina, y que luego sean ellos los que se crean con derecho a juzgarnos.
Supongo que de ahí viene lo de actor / espectador. Es como en el cine, somos simples espectadores, y eso nos da el derecho de juzgar lo que se nos expone ¿No?. Supongo que quienes hemos decidido protagonizar nuestra vida tenemos un compromiso respecto a quién la contempla.
No deja de ser paradójico que esa gente inexpresiva que me rodea al salir a la calle sean los espectadores, piensa, ¿No te da esto fuerzas para ser el héroe de todos esos putos hipócritas?
En cierto modo resulta divertido, en cierto modo triste, agonizar por nuestros sueños merecerá la pena cuando cerremos la boca de nuestros jueces. Es duro aceptar tu responsabilidad cuando has decidido luchar, pero mientras aun miran con desprecio nuestra sombra tendrán que darse la vuelta para aceptar su envidia y su miedo: Envidia por no haberse dejado llevar por sus sueños. Miedo, por que tu simple intento te hace superior a esos conejos.
Y entonces la gente correrá en círculos.
El mundo está loco.
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